Relojes polares curvos andaluces
Definición
Los relojes de sol polares curvos se caracterizan porque la superficie de lectura tiene forma semicilíndrica y es paralela al eje de rotación terrestre, por lo que apunta a la estrella polar. Otra de sus características es la ausencia de gnomon o varilla, por lo que los podremos considerar agnómicos.
Pueden ser de dos clases: cóncavos o convexos. En los primeros la hora se obtiene mediante la proyección de la sombra de sus dos aristas superiores sobre la propia superficie. En los convexos la hora es obtenida por la propia sombra de su curvada superficie. En los ambos casos, el reloj se realiza habitualmente sobre un bloque de piedra, con forma semicilíndrica, ahuecado o en relieve, en la que las horas son señaladas mediante líneas paralelas a una distancia similar entre ellas.
Mientras que los relojes cóncavos ya fueron descritos en 1576 por Pedro Roiz en su Libro de los Reloges Solares, no fue hasta 1707 donde encontramos una obra en castellano en que son tratados éstos y los convexos.

Nos referimos al Tratado XXVI de la Gnomónica ù de la TEÓRICA Y PRÁCTICA de los reloxes de sol escrito en 1707 por Tomás Vicente Tosca, donde se exponen los problemas “Describir un Relox en un medio cilindro cóncavo” y “Describir un Relox en un cilindro entero, cuyo exe esté paralelo al exe del mundo”, resolviéndose éste último mediante el siguiente tenor literal:
Este Relox se puede describir ó en la superficie convexâ del cilindro , ó en la cóncava. 1. En la convexâ se describirá fácilmente solo con dividir su basa en 24 partes iguales , y tirando por las divisiones líneas paralelas al exe , que serán las de las horas , de las quales la superior de en medio será la de las 6 , y las demas las que se siguen por su órden , y el linde de la iluminacion señalará las horas : mas porque dicho linde por la penumbra no es del todo preciso , se podrá añadir un anillo que ciña el cílindro , y poniendo en él una flor ó pínula , se rodará el anillo hasta que la pínula no haga sombra ; y aquel punto donde entónces se hallare , será la hora precisa.
2 Si se describe el Relox en la superficie cóncava del cilindro , se dividirá la basa del cilindro en 12 partes iguales , por ser los ángulos formados en el centro duplos de los que se forman en la periferia : de las divisiones se tirarán en la parte cóncava líneas paralelas al exe , y quedará formado el Relox ; en el qual la línea de las 12 es la de en medio ó mas inferior ; y en derechura de ella , en la parte opuesta del cilindro , se hará un agujero , y el rayo del Sol que por él entrare señalará las horas.
Lectura horaria en un reloj solar polar curvo cóncavo simple
El principio de funcionamiento es muy simple: Como el Sol tarda 24 horas en su recorrido aparente diario alrededor de la Tierra describiendo un hipotético círculo de 360º por la equinoccial, cada 15º recorre una hora. Si eso se traslada por inversión a una superficie semicircular que esté alineada con el eje de rotación terrestre, es decir que forme con el plano horizontal un ángulo similar al de la latitud geográfica del lugar de posición, los 180 grados que conforman ese semicírculo, los dividiremos en solo seis espacios iguales, trazados longitudinalmente, cuyas líneas de separación señalarán las horas.

Los dividimos en sólo seis espacios, en lugar de los doce que corresponderían si el gnomon estuviera situado en el centro del semicírculo, ya que este reloj polar está ausente de gnomon, y la hora en dicha superficie es leída por la sombra de las propias aristas superiores del hueco formado por el semicilindro.


Las horas de la mañana, desde las cinco hasta las once, son marcadas en las líneas horarias por la proyección de la sombra de la arista oriental sobre toda la superficie curva. Las horas de la tarde, desde 1 hasta las 5, mediante la sombra de la arista occidental. Durante las horas seis de la mañana y de la tarde la sombra la arista se proyectaría directamente sobre la arista contraria, en cambio al mediodía no se proyecta sombra alguna, quedando toda la superficie de lectura totalmente iluminada.

Además de las horarias, estos relojes, dependiendo del tamaño, suelen acompañarse de líneas de señalamiento para las medias y los cuartos.
Una variante del polar semicilíndrico cóncavo simple: el reloj de camiseta.
Para complementar la lectura de los relojes polares simples de una sola superficie de lectura se crearon los llamados relojes de camiseta que también podremos denominar polares semicilíndricos cóncavos compuestos donde un polar situado en su parte superior se complementa con otros dos semicilindros que son ahuecados por sus lados inferiores, orientados a levante y poniente y siempre manteniendo la orientación polar. En estos huecos, la hora es obtenida gracias a la sombra proyectada de sus seis aristas.

Los relojes de camiseta han sido ya ampliamente descrito, tanto por Pedro Novella que tiene inventariados los únicos trece localizados en su documento “Polares, ecuatoriales y esféricos”, como por Eduardo Lavilla en su artículo “Relojes de sol de Camiseta y el gremio de los canteros de Zaragoza”, publicado en la revista del Encuentro Gnomónico-Cultural Córdoba-2025.

Este tipo de relojes suelen estar situados en una esquina o alejados de una fuente cercana de sombra y en una posición alta. Tienen la ventaja, junto con los esféricos y los relojes verticales dobles, con exacta orientación sureste y suroeste y por lo tanto con un ángulo formado de 90º entre ambas superficies, que la hora es leída a lo largo de toda la jornada, a diferencia de otras orientaciones que por su propia declinación, inclinación o superficie, solo lo permiten durante un determinado periodo diario.
Lectura horaria en un reloj solar polar semicircular convexo
En este tipo de reloj, como ocurre con los relojes esféricos o de bola, la hora es señalada en el propio limbo horario por la línea recta que discurre entre sus zonas soleadas y las sombreadas.
En este caso las líneas horarias se distribuirán en doce espacios distantes entre sí 15º. Así, por la mañana, son señaladas las horas en su sector occidental, avanzando la zona iluminada por el sol desde el cénit del prisma semicircular hasta su base. En cambio durante la tarde, es la sombra la que va avanzando conforme pasan las horas, desde la parte oriental hasta el cénit.


Por tanto a las seis de la mañana, solo permanece iluminada la mitad oriental del prisma semicircular y a las seis de la tarde, la occidental. Y como ocurre en los polares cóncavos, al mediodía no se produce sombra, encontrándose soleada toda la pieza por encontrarse el Sol en su punto de culminación diario.

Todos los tipos de relojes solares expuestos son, junto con los equinocciales, los de más fácil realización, por no necesitar complejos cálculos para su trazado, salvo por lo que se refiere a la propia construcción del prisma de base semicircular, horadado o en relieve, ya que bastaría con realizar las líneas equidistantes correspondientes, de 30 o 15 grados según el caso, e inclinarlo con una angulación sobre la horizontal correspondiente a la latitud del lugar de observación.
Descripción de los relojes polares curvos andaluces
Según el penúltimo censo actualizado en 2024 realizado por el investigador Pedro Novella, en toda España existen un total de 40 relojes polares de los que 19 son polares simples, 8 tipo “Eume”, combinados con verticales, y 13 de camiseta, todos distribuidos en el norte peninsular, siendo la provincia de Teruel la más meridional con 8 polares curvos.
A éstos se añadirán en la siguiente actualización los dos relojes polares localizados en Andalucía, en la ciudad de Sevilla, del que hace años tuve conocimiento de su posible existencia a través del profesor Jesús Marín, y en Cantillana, del que obtuve las primeras imágenes por el también profesor Eduardo Lavilla. Igualmente formarán parte de este inventario los que forman parte del reloj poliédrico de la Finca El Retiro, de Churriana (Málaga), ampliamente documentado y reivindicada su puesta en valor por el doctor arquitecto Carlos Esteve.
Estos relojes son los únicos ejemplares históricos de esta tipología –de orientación polar, con limbo curvo y carentes de gnomon- de entre los existentes en Andalucía. Para cada una de las tres localizaciones hemos formulado un deseo al final de la respectiva exposición. Esperemos que algún día se hagan realidad.
Esteban Martínez
Marzo de 2026


















