El reloj-calendario de Damasco de Ibn al-Shāṭir

En este trabajo vamos a describir el gran reloj solar diseñado en el siglo XIV por el astrónomo Ibn al-Shāṭir para la gran mezquita omeya de Damasco, con unas pinceladas sobre su autor y el edificio en el que estuvo situado.

Cuadrante solar de Ibn al-Shāṭir. Foto: Gianni Ferrari (2004)

La Mezquita de los Omeyas de Damasco

Se ubica en la ciudad vieja de Damasco (Siria) y es una de las más grandes y antiguas del mundo, considerándose la cuarta en importancia tras las de La Meca, Medina y Jerusalén. En el mismo lugar en el que se encuentra, estuvo situado un templo dedicado al dios arameo de la lluvia, un templo romano de Júpiter y posteriormente una catedral cristiana donde se considera se conserva la cabeza de san Juan Bautista. A partir del 705 fue transformada en mezquita por el califa omeya al-Walid.

El reloj original y su copia

En ella se conserva la copia de un reloj original de grandes dimensiones que fue mandada a grabar por el astrónomo egipcio Muhammad Ibn al-Tantawi, muwaqqit[1] de la mezquita en 1876, quien tras intentar un ajuste del original por estar mal colocado, provocó su ruptura en tres piezas y que, tras ser recuperadas durante unas excavaciones en 1958, actualmente se encuentran en el jardín del Museo Nacional de Damasco[2].

Ubicación de la reproducción del reloj.

Tanto el original como la copia actual fueron situadas en una plataforma no  accesible para la mayoría de los fieles, que se encuentra en el lado sur de la conocida como «Torre de la Novia» edificada durante el dominio abasí entre el 750 y el 860.

Otros relojes en la mezquita.

SIRIA, Damasco, Mezquita Ummayad. Foto: Nacho Benvenuty

De la importancia de la necesidad de la medición del tiempo en la práctica religiosa prueba la existencia de dos relojes solares más en el interior de la Mezquita. Uno de ellos está grabado directamente sobre uno de los ocho pilares cilíndricos que sustentan la Cúpula del Tesoro que consta de un pequeño gnomon ortogonal y siete líneas horarias situadas entre las hiperbólicas. Un segundo cuadrante, realizado en 1789, está grabado sobre piedra, con varilla perpendicular y trazado canónico de líneas equiangulares que se encuentra situado entre dos arcadas del patio central.

Sobre su autor

El reloj original del minarete fue diseñado alrededor de 1371/1372 por Alā al-Dīn Alī ibn Ibrāhīm Ibn al-Shāṭir (1304-1375) quien siendo joven se trasladó a Egipto, donde estudió astronomía y matemáticas en El Cairo y Alejandría. Más tarde volvió a su país de nacimiento, Siria, donde entre 1360 y 1375 ocupó el cargo de muwaqqit de la Mezquita de los Omeyas de Damasco[3].

Figura idealizada de Ibn al-Shāṭir

Fue autor de un compendio, o instrumento astronómico multiusos, de dos astrolabios y de un reloj solar universal con brújula[4]. La idea de la inclusión de una pieza orientadora en un cuadrante solar fue descrita con anterioridad por Muḥammad Ibn al-Raqqām al-Andalusī en su Tratado de la Ciencia de las Sombras[5], cuando describe un cuadrante solar transportable y orientable.

En cuanto a su producción escrita compiló tablas zij para una localidad cercana a Damasco con las que se podría obtener la hora según la altura del sol o de las estrellas. Fue autor, entre otros tratados y obras, del Nihāyat al‐suʾl fī ta ṣḥīḥ al-uṣūl, (Una última investigación sobre la rectificación de la teoría planetaria) cuyo objetivo final era  producir una teoría planetaria compuesta por movimientos uniformes en órbitas circulares[6] siendo su contribución más significativa a la astronomía anticipándose a los modelos copernicanos.

Descripción general del reloj

El reloj solar-calendario de la Mezquita de los Omeyas fue descrito por primera vez en 1972 por Louis Janin[7] y es el más complejo de los que se conservan realizados en su época, con un diseño incluso superior a los descritos en los textos escritos antiguos disponibles actualmente.

Esquema parcial de las líneas grabadas del cuadrante de Ibn al-Shāṭir obtenida de la imagen que aparece en King. D.A. (1996)

Está realizado en mármol y tiene unas dimensiones de unos 2 x 1 metros. Consta de varias superficies de lectura y de varios gnómones, uno de ellos polar, paralelo al eje de rotación terrestre, adelantándose en el tiempo a los modelos europeos posteriores que se popularizaron a raíz del renacimiento.

Al no disponer de fotos originales del cuadrante original ni de la copia que se conserva en la propia Mezquita, para su análisis y exposición nos hemos permitido realizar una reproducción de las líneas presentes en él en base a la imagen que aparece en King, D.A. (1996) y a los datos facilitados por Gianni Ferrari[8] y otras fuentes que se mencionarán en el texto y resumidamente al final.

Cuadrante norte

Señala las horas desiguales, desde el fin de la primera hasta el fin de la onceava. Además señala la curva de oración ‘asr e incluye las líneas hiperbólicas solsticiales y la recta de los equinoccios.

Cuadrante norte. En azul las líneas estacionales y horarias. En rojo la curva de oración ‘asr.

Mediante las horas desiguales, también llamadas temporales, planetarias, naturales, estacionales y antiguas, el día se subdivide en 12 horas diurnas y doce nocturnas, pero como los días tienen mayor duración en verano que en invierno, una hora diurna de verano siempre será más larga que una de invierno.

Cuadrante sur

En su mitad occidental se señalan dos tipos horarios: En la parte occidental las horas en tiempo verdadero transcurridas desde el alba, de la primera a la quinta, y en la oriental las que faltan hasta el ocaso, desde cinco hasta una. En el primer caso podrían ser las equivalentes a las horas babilónicas que estuvieron en vigor en hasta finales de la Edad Media y comienzos del Renacimiento. En el segundo, a las horas itálicas que se utilizaron en Italia desde mediados del siglo XIV hasta aproximadamente 1820-1860[9]

Cuadrante sur. En azul las líneas estacionales y horas iguales. En rojo las horas transcurridas desde el alba y en verde las que faltan hasta el ocaso.

También aparece un segundo trazado con las líneas correspondientes a las trece horas centrales del día, con el mismo sistema de medición horario que hoy rige en todo el mundo, es decir mediante horas equinocciales o de igual duración.

Como en el caso del cuadrante norte también figuran las líneas estacionales aunque en este caso la del solsticio de verano aparece señalada mediante rectas.

Cuadrante central

Además de las tres líneas calendáricas principales –dos para los solsticios y una para los equinoccios- en él se han trazado diversas curvas que señalan los momentos de oraciones islámicas[10] y dos sistemas horarios.

Curvas de oración ‘asr, en rojo, isha y fajr, en verde, y la curva añadida por al-Tantawi, en azul.
  • Seis curvas para señalar los momentos de oración ‘asr, con una diferencia entre cada una de ellas de 20 minutos.
  • Cuatro curvas situadas a ambos lados del trazado pero que no son simétricas, que señalan que faltan tres y cuatro horas para la oración isha o que han transcurrido tres y cuatro horas desde el amanecer, momento de la oración fajr.
  • Una curva más que recorre la superficie oriental del reloj, partiendo de la línea solsticial de Aries en un punto cercano a la meridiana, hasta la de capricornio en su punto situado más al Este, y que fue incorporada por al-Tantawi en su reproducción. Esta línea señala las 13 horas y 20 minutos que faltan para la siguiente oración fajr[11].
Detalle del señalamiento de las horas equivalentes a las babilónicas e itálicas, en rojo y verde respectivamente.

En cuanto a los sistemas horarios, de la misma forma que se señala en el cuadrante sur, en este gran cuadrante central aparecen señaladas las horas transcurridas desde el alba y las que faltan para el ocaso, aunque ahora, al tener un mayor tamaño, se figuran con divisiones cada 20 minutos lo que permite la lectura de las seis horas transcurridas desde el orto o que faltan hasta el ocaso.

Detalle del señalamiento de las horas iguales y de las tres líneas estacionales

Al igual que en el cuadrante meridional aparece un segundo trazado con las líneas correspondientes al sistema de conteo mediante horas iguales, solo que al tener mayor espacio entre líneas, se subdividen en tramos de 20 minutos.

Detalle de las franjas en las que se alojan los señalamientos horarios menores

El tener un gran tamaño el trazado permite señalar el transcurso cada cuatro minutos en una escala graduada para estas horas iguales que se encuentra junto a las hiperbólicas, en la recta equinoccial y junto a las horas que señalan que falta una hora para el ocaso o que ha transcurrido una hora desde el alba.

Escala graduada para señalar el día del año

Por último en la parte occidental del cuadrante figura una escala graduada que en los momentos cercanos al ocaso, permite determinar con exactitud el día del año de lectura.

Gnómones

Para el señalamiento horario el cuadrante dispone de tres gnómones:

  • Una varilla metálica perpendicular a la superficie que señala la hora en el cuadrante norte.
  • Dos superficies metálicas recortadas cuyos bordes superiores apuntan al polo, y que se rozan en un punto con el que marcan diferentes momentos en el gran cuadrante central. El de menor tamaño con su extremo puntiagudo inferior también señala la hora en el cuadrante meridional.
Los gnómones presentes en el cuadrante de Damasco según secuencia de la reproducción animada realizada por Jesús Godina en 2026 que se muestra al final.
Trazado de los gnómones grabados sobre la placa de mármol. En el dibujo se ha señalado asimismo los puntos referenciales de los gnómones sobre el tablero.

Por último cabe destacar que en este cuadrante Ibn al-Shāṭir, tuvo la precaución de grabar sobre la propia tabla, el trazado de los gnómones. Esta práctica, también utilizada en la cuadrante andalusí de Córdoba por Ibn al-Ṣaffār unos cuatro siglos antes mediante el trazado de un círculo cuyo radio es equivalente a la altura del gnomon, permite que, en caso de pérdida, el gnomon sea fácilmente reemplazado, una práctica que a nuestro entender debería ser utilizada comúnmente en la actualidad por todo gnomonista que se precie.

Conclusión

Aunque el ritual islámico se basa tradicionalmente en horas desiguales, Ibn al-Shāṭir fue capaz de integrarlas con las horas equinocciales, proporcionando una herramienta que permitía una lectura más precisa y científicamente coherente del movimiento solar[16]. Este hecho demuestra una comprensión profunda de la relación entre el tiempo civil, el tiempo religioso y el tiempo astronómico.

El reloj de Damasco representa un hito en la historia de la medición del tiempo y de la instrumentación astronómica debido a su elevado grado de precisión, su fundamentación matemática y su integración de distintas concepciones del tiempo lo que lo convierten en la más importante pieza conservada de la astronomía árabe e islámica[17] del siglo XIV.

El reloj de Damasco representa un hito en la historia de la medición del tiempo y de la instrumentación astronómica debido a su elevado grado de precisión, su fundamentación matemática y su integración de distintas concepciones del tiempo lo que lo convierten en la más importante pieza conservada de la astronomía árabe e islámica[17] del siglo XIV.

Como nos indica el profesor David A. King se trata de «Una obra maestra de ingenio y diseño, y un ejemplo de excepcional habilidad técnica en cantería»[18]. O como nos señala el ingeniero Gianni Ferrari se trata de «el reloj de sol más bello e importante construido en el mundo antes del siglo XVII»[19].

Como nos indica el profesor David A. King se trata de «Una obra maestra de ingenio y diseño, y un ejemplo de excepcional habilidad técnica en cantería»[18]. O como nos señala el ingeniero Gianni Ferrari se trata de «el reloj de sol más bello e importante construido en el mundo antes del siglo XVII»[19].

Agradecimientos

Quiero mostrar mi agradecimiento a Jesús Godina, autor de la animación anterior quien, además de ponerlo a nuestra disposición no ha dudado en facilitarme abundante información con la que he podido ilustrar narrativamente el presente trabajo.

También me gustaría agradecer personalmente, aunque ya no puedo por no encontrarse entre nosotros, al ingeniero modenés Gianni Ferrari quien en 2004 me obsequió con su obra Le meridiane dell’antico islam que ha sido de gran inspiración y que me ha mostrado con gran profundidad y conocimiento el extenso mundo de la cronometría solar de origen árabe.

Fuentes consultadas

  • Carandell, J. (1988) Estudios sobre el tratado de gnomónica de Ibn al-Raqqam al-Andalusí. (Risāla fī ʿilm al-ẓilāl), Instituto «Millás-Vallicrosa» de Historia de la Ciencia Árabe, Barcelona.
  • Farré, E. (2012) Una cronología de la Cronometría (X). La Busca de Paper, nº 71. Societat Catalana  de Gnomònica.
  • Ferrari, G. (2011) Le meridiane dell’antico islam. Autoedición. Módena.
  • Janin, L. (1972) Le Cadran Solaire de la Mosquée Umayyade à Damas, Centaurus 16: 285-298.
  • Lalos, M. Consulta realizada en 15/01/2026 a la web http://michel.lalos.free.fr/cadrans_solaires/autres_pays/syrie/cs_syrie.html
  • Kennedy, E. S. (1966). The Planetary Theory of Ibn al-Shatir. Isis, 57(4), 531–539.
  • King, D.A. (1983). Islamic Mathematical Astronomy. London: Variorum Reprints.
  • King, D.A. (1996) Astronomy and Islamic society: Qibla, gnomonics and timekeeping. Encyclopedia of the History of Arabic Science. Routledge.
  • King, D.A. (2007A). Una forma de técnica refinada en la civilización árabe.   Ciencia y cultura en la Edad Media. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. Noviembre de 2007.
  • King, D.A. (2007B). Ibn alShāṭir: ҁAlā’ alDīn ҁAlī ibn Ibrāhīm. In: Hockey, T., et al. The Biographical Encyclopedia of Astronomers. Springer, New York, NY. https://doi.org/10.1007/978-0-387-30400-7_692.
  • Saliba, G. J. (1994). A History of Arabic Astronomy: Planetary Theories During the Golden Age of Islam. New York: New York University Press.
  • Sedillot, J.J. (1834) Traité des instruments astronomiques des árabes composé au treizième siecle par Aboul Hhasan Ali, de Maroc. Imprimerie Royale. París.

Esteban Martínez
Enero de 2026


[1]    Los muwaqqits eran astrónomos especializados conocidos como calculadores de la hora y del correspondiente auxilio de instrumentos asociados, como balatās o mizwalas y astrolabios, que requerían profundos conocimientos astronómicos y matemáticos.

[2]    King, D.A. (2007A), pág. 209

[3]    Saliba, G.J. (1994)

[4]    FERRARI (2011), pág. 25.

[5]    Descrito en Carandell, J. (1988), pp. 208-209.

[6]    King, D.A. (2007B).

[7]    Janin, L. (1972).

[8]    Ferrari, G. (2011), pp. 372-380.

[9]     Ferrari, G. (2011), pág. 114

[10]   Las cinco oraciones preceptuadas exigen una precisión en el conocimiento exacto del momento del día. Los rezos islámicos son:

  • maghrib, comienza en el momento de la puesta de Sol,
  • isha, al comienzo de la noche, tras el ocaso, una vez que el Sol ha superado los 18º por debajo del horizonte también denominado crepúsculo astronómico vespertino .
  • fajr, comienza en el crepúsculo astronómico matutino que es cuando el Sol supera los 18º por debajo del horizonte oriental, y finaliza al alba,
  • zuhr, comienza inmediatamente después de que el Sol atraviese el meridiano (mediodía) y finaliza al comienzo de la última oración,
  • asr, que finaliza al ocaso.

[11]   Ferrari, G. (2011), pág. 378

[12]   Kennedy (1966)

[13]   Ferrari, G. (2011), pág. 49

[14] Su tratado Jāmiʻ al-mabādiʼ wa al-ghāyāt fī ʻilm al-mīqāt (Colección de los principios y objetivos de la ciencia del cronometraje), fue escrito entre 1276 y 1282 y fue traducida al francés el astrónomo y orientalista J.J. Sédillot y publicada póstumamente por su hijo Louis-Amélie Sédillot en 1834. Ver SEDILLOT (1834)

[15]   Farré, E. (2012) pág. 19

[16]   King, D.A. (1983)

[17]   Consideramos importante distinguir entre árabe, como identidad cultural y lingüística, e islámico, como referencia religiosa. En el caso del cuadrante de Ibn al-Shāṭir, se da la doble coincidencia, pero no siempre es así.

[18]   King, D.A. (1996) pág. 166

[19]      Ferrari, G. (2011), pág. 23