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A debate
Sobre los conceptos gnomónicos
Ignacio Garzón González
Propongo abrir un debate etimológico entre las personas que amamos el mundo de los relojes de sol. Le he dado muchas vueltas y creo que tenemos que reflexionar sobre esta cuestión y profundizar en su realidad lingüística. Aunque -vaya por delante- yo no soy especialista en lenguas muertas…
Llamamos a esta disciplina “gnomónica” y calificamos a las personas <vinculadas> a ella, como “gnomónicos” y “gnomónicas”…
Efectivamente, en castellano usamos adjetivos terminados en ‒́ica e ‒́ico para referirnos a personas o cosas pertenecientes a, especialistas en, relativas a, vinculadas a/con, etc. [electrónica, económica, filarmónica, ecuménica, matemática, teutónica, masónica…]. También tenemos sustantivos con la misma terminación referidos a disciplinas “técnicas” [electrónica, cerámica, gramática, aritmética, cosmética, estadística, cibernética].
Si buceamos en la etimología, vemos que “técnico” proviene del término latino moderno (según el Diccionario de la RAE) “technicus”, y este del griego τεχνικός (technikós), derivado de τέχνη téchnē (“arte”). Por su parte, “cerámico” proviene del término griego κεραμικός (keramikós), cuya forma femenina viene de κεραμική (keramikḗ ). Por último (para no alargarnos en ejemplos), el término “cibernética” proviene (siempre según el Diccionario de la RAE) del francés “cybernétique”, este del inglés “cybernetics” y este del griego κυβερνητική (kybernētikḗ ), que significa “arte de gobernar una nave”.
Parece evidente que la terminación en ‒́ica e ‒́ico de sustantivos y adjetivos relativos a técnicas y artes es muy coherente desde un punto de vista etimológico, lo cual justifica que la técnica y el arte de construir relojes de sol se llame “Gnomónica”. Según el Diccionario de la RAE, el término “gnomónico” viene del vocablo en latín “gnomonĭcus”, y este del griego γνωμονικός (gnōmonikós); la forma femenina, a su vez, vendría del término latino “gnomonĭca” y este del griego γνωμονική (gnōmonikḗ ), derivado de γνώμων (gnṓ mōn), que sería “gnomon” o “reloj solar”. La definición del diccionario citado es para el adjetivo “perteneciente o relativo a la gnomónica” y para el sustantivo femenino, “ciencia que enseña el modo de hacer los relojes solares” (que no sería una ciencia propiamente dicha, sino una técnica, como indicábamos anteriormente).
Sin embargo, al margen de la técnica o el arte de construir relojes de sol, hay personas interesadas en ellos desde perspectivas diferentes. Hay quien se interesa por los valores históricos y antropológicos e investiga los relojes de sol, su historia y su contribución a la arquitectura histórica de forma científica. También hay quien se fundamenta en los valores patrimoniales y socio-culturales de los relojes de sol, estudiándolos así mismo con criterios científicos.
Esa investigación científica de los relojes de sol no debería encuadrarse en el marco de lo que se denomina “Gnomónica”, ya que las ciencias suelen tener una terminación en “-logía” (del griego -λογία). Valgan como ejemplo: biología, geología, etimología, fisiología, paleontología, sociología… Esa “-logía” de las ciencias está relacionada con el logos (del griego λόγος), que significa (de nuevo, según el Diccionario de la RAE) “razón, principio racional del universo”.
Por ello, a la investigación científica de los relojes de sol habría que llamarla “Gnomonología”. Recordemos que γνώμων (gnṓmōn) sería “gnomon” o “reloj solar”. Por tanto, γνώμων + λογία da como resultado “gnomon-logía”, que deriva a “gnomonología”.
Hay que matizar que no cabe el término “gnomología” porque estaríamos ante algo distinto: la pérdida de la segunda n de “gnomon” nos lleva al vocablo “gnomo” (del latín moderno “gnomus”, que significa “ser fantástico, reputado por los cabalistas como espíritu o genio de la tierra, y que después se ha imaginado en forma de enano que guardaba o trabajaba los veneros de las minas” o, en los cuentos infantiles, “geniecillo o enano”. Nada que ver con relojes de sol. Ni siquiera el adjetivo “gnómico” (del latín gnomĭcus, y este del griego γνωμικός gnōmikós (“sentencioso”), guarda relación con los relojes de sol. Según el Diccionario de la RAE, este adjetivo, dicho de un autor, significa “que escribe o compone sentencias, máximas y otros juicios relativos al comportamiento humano” y, dicho de una obra literaria, “que se caracteriza por tener contenidos propios de un autor gnómico”.
En definitiva, a la técnica y arte de construcción de relojes de sol habría que llamarla “Gnomónica” y a la investigación científica de los relojes de sol habría que denominarla “Gnomonología”.
Febrero de 2026
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