Un exlibris para tu biblioteca gnomónica


Literalmente de entre los libros de, ese es el significado de la palabra exlibris, y que no viene sino a señalar la pertenencia de un libro a una persona concreta, que ese libro que se encuentra marcado con un exlibris, forma parte de la biblioteca de esa persona.

Suele aparecer en el reverso de las tapas de los libros y es un signo, un emblema, un dibujo, una grafía que puede señalar la biblioteca o la persona a la que pertenece y que, sobre todo en este último caso, pretende resumir sus gustos o aficiones aunque también puede representar una temática específica de las que componen una biblioteca.

Imagen 1: Exlibris de Julio Puyol(1) Imagen 2: Exlibris de Lorenzo Brunet(2)

El dibujo que contiene puede tener una gran expresividad plástica y pasar a formar parte, como ha ocurrido en numerosas ocasiones, de los fondos de una gran colección artística como la que se encuentra disponible para consulta en la Sala de las Musas de la Biblioteca Nacional de España.

La utilización de exlibris distingue al poseedor de una biblioteca pues la personaliza y diferencia con ese sello personal de similares libros de otras colecciones(3).


Forma de realización

Más allá de su significado el exlibris puede llevarse a cabo de muy diversas formas, tamaños y materiales. En cuanto a su tamaño se aconseja que no tenga unas dimensiones que superen en su lado mayor los 13 cms. con el fin de que éste pueda adaptarse a cualquier tamaño de libro.

Puede confeccionarse grabando directamente sobre madera, usando la técnica xilográfica o para los menos atrevidos sobre una plancha de linóleo o una específica para linograbado. Hay quien prefiere otros métodos como el más rápido de imprimirlo sobre papel pegatina, recortarlo y pegarlo directamente sobre el libro o el más cómodo que es encargarlo a una imprenta de sellos de caucho.

Imagen 3: Aunque no se trata de un exlibris, en esta imagen aparece uno de los grabados realizados por M.C. Escher en los que los relojes de sol se constituyen en los elementos principales del diseño

En cualquier caso todo exlibris se compone necesariamente de tres partes: el identificador EXLIBRIS(4) el dibujo que normalmente se constituye en la parte principal, y el nombre de la personal aunque también puede llevar otros datos, como otras leyendas menores, el año o la ciudad en la que se encuentra la biblioteca.


Exlibris gnomónicos

La temática de los exlibris puede ser muy variada pero nosotros nos vamos a centrar en la relacionada con los relojes de sol. A continuación podrás ver algunos ejemplos de exlibris pertenecientes a aficionados a la gnomónica.

Imagen 3: Diseño de Juan Espallardo Imagen 4: Diseño de A.Cañones


Desde Reloj Andalusí, te proponemos realizar un exlibris para tu biblioteca gnomónica ofreciéndote información sobre los materiales y herramientas que puedes utilizar partiendo de una experiencia propia.

Seguir leyendo














(1) Julio Puyol y Alonso (1865-1937), fue un historiador, medievalista, jurista y crítico literario. El exlibris que se reproduce estuvo pegado en el libro Un voluntario realista (Episodios nacionales, 18, segunda serie) de Benito Pérez Galdós.

Subir





(2) Lorenzo Brunet (1873-1939), acuarelista, periodista y profesor de Bellas Artes, es el autor de una colección de postales, titulada EX-LIBRIS POLÍTICOS, en la que dedica el ejemplar nº 7 de la Serie 1ª a Eduardo Dato. Éste que aquí se reproduce no es un verdadero exlibris ya que se trata de una postal que tiene como motivo un exlibris. Aparece en la introducción, pp. 3 a 5, del libro de Pedro Novella Relojes de sol fechados, generalidades, porque expresa a la perfección los problemas que se plantearon con la introducción del horario de Greenwich.

Subir





(3) En internet existe abundante información sobre exlibris. Nosotros consideramos interesante esta página.

Subir





(4) Seguido, sin separación entre EX y LIBRIS. Después de una polémica, el Diccionario Panhispánico de Dudas ha resuelto que la locución latina, como sustantivo, debe utilizarse sin separación de palabras aunque también se admite en dos palabras.

Subir